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Un señal inconfundible, todo un símbolo por estas tierras, nos avisa, sin dar lugar a confusión alguna, que estamos llegando a esta villa.
Se trata del pico Penyagolosa, el techo de la Comunidad Valenciana. Desde él podemos divisar una incomparable vista por si sola la hace merecedora de una vivita a Vistabella del Maestrat. |
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El
pasado de Vistabella del Maestrazgo fue
una aldea musulmana, perteneciente al Castillo
de Culla y a la Setena. Tras la conquista
cristiana, recibe una primera carta de puebla
en 1251, cuando fue dada al señorío
de los Anglesola. La Carta Puebla la confirmó
Umberto de Thous a Pascual Subirals en 1382,
pasando posteriormente al dominio de la
Orden de Montesa.
La memoria
de las atalayas
El castillo de Vistabella se levantaba en
el núcleo urbano de la actual población,
uno de los de mayor altitud de la Comunidad
Valenciana. Estaba emplazado estratégicamente
para la defensa de las tierras altas de
Montlleó. De la fortaleza propiamente
dicha quedan escasos restos, destacando
los que se encuentran en la parte posterior
de la iglesia parroquial. Se observan, por
el contrario, numerosos restos del recinto
amurallado que fue de grandes proporciones
circunvalando la ciudad.
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También se aprecian elementos
de algunas de sus torres defensivas,
así como varias puertas (portales
de Sant Roc y del Forn) y pasadizos
que servían de acceso a través
de la muralla. Se observan numerosas
reestructuraciones de siglos más
recientes en la muralla para adaptar
sus aberturas al fuego artillero y
fusilero.
Por contra aunque en ruinas, sí
se aprecia el testimonio del castell
de Boi, sobre la sierra del mismo
nombre, a unos 8 kilómetros
del núcleo urbano. Fue un castillo
roquero, colgado sobre paredones verticales
de piedra en un estracho paso. Estratégicamente
situado, debió de ser un puesto
avanzado de defensa.
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Tuvo que ser un edificio impresionante de
tamaño medio, con tres o cuatro torres
elevadas fundidas con las piedras del precipicio.
A pesar de su estado ruinoso, se conservan
numerosos restos: lienzos de muralla, elementos
de todas sus torres y recintos...
Naturaleza
e historia
El símbolo por excelencia de estas
tierras es el pico más alto de la Comunidad
Valenciana, el pico Penyagolosa (1.484 m),
desde donde se divisa una panorámica
única. Junto a esta y a otras cimas
(Calvario de 1.309 m, Escala de 1.288 m, Boi
de 1.223 m, Nevera de 1.195 m), destaca como
accidente geográfica de interés
del poljé de Vistabella, con una fértil
tierra recorrida por la rambla del Pla. Esta
rambla junto a la de Puertomingalvo y el barranco
del Forcall visten sus aguas al río
Montlleó (montaña de las fuentes
en árabe), todos ellos con innumerables
paisajes. Las Fuentes de Vistabella son otro
de los alicientes excursionistas del municipio,
la fuente de Dalt y la del Alforí,
con propiedades medicinales. El espectacular
paisaje natural que se puede encontrar en
Vistabella se completa con interesantes
elementos arquitectónicos como las
masías (construcciones agrícolas
de piedra en seco o mampostería)
o el Puente Romano, la ermita de San Bartolomé
(xiv) y el castell de Boi.
Pero es el santuario de Sant Joan de Penyagolosa
el paraje más singular de la localidad.
Construido en forma de “U” probablemente
sobre un cenobio del siglo xiv, tiene interesantes
construcciones de las que destacan el patio
interior del siglo xvi, la entrada y la
iglesia del siglo xviii.
Tradición
en la mesa
Los platos típicos de la villa son
el tombet, el perol, la tortilla de arroz,
el principi, y dulces como la cascaranya,
los pastissos de cabello de ángel
o boniato y los rollets (rosquillas) de
huevo o de anís.
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| Vistabella del Maestrat en español | |
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