La
memoria viva
La primera vista interesante al casco
urbano se inicia siguiendo el recorrido
del primer recinto amurallado de la
villa. A partir del siglo xviii florecen
los arrabales extramuros, que a su
vez serán amurallados en el
siglo xix junto con el barrio marinero,
para protegerlos de los carlistas.
A continuación, visitamos la
hermosa iglesia arciprestal de la
Mare de Déu de l´Assumpció,
edificio gótico-renacentista
eregido en el siglo xvi. Destaca sobre
el conjunto su cautivadora portada
construida entre los años 1698
y 1702, declarada Monumento Histórico-Artístico
en 1978. Frente a la iglesia arciprestal
hallamos la casa consistorial, alzada
en el siglo xvii.
En la plaza de San Agustín,
encontraremos los restos del antiguo
convento de los Padres Agustinos.
La iglesia primitiva es hoy el Auditorio
Municipal Wenceslao Aiguals de Izco.
En la misma plaza también encontramos
uno de los centros comerciales de
la ciudad, el Mercado Municipal, edificio
de 1928, con detalles modernistas.
El
hombre y la mar
El puerto es el símbolo histórico,
económico y comercial de Vinaròs.
Ya desde este siglo xiv, la profunda
y tranquila playa de la villa marinera
hacía sus méritos para
convertirse en el puerto de Aragón.
En 1709 una Real Orden lo equiparaba
al de Valencia, Dénia, Alicante
y Peñíscola, y se le
autorizaba para el comercio exterior
del Reino. Además, también
dispone de servicio de reparación
y pintura, zona de recreo con bar-restaurante,
pub y la posibilidad de realizar algún
cursillo de vela y piragüismo.
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