|
De la antigua
muralla se conservan trozos, como la emblemática
Torre Motxa o partes de fachada de la Casa
de l’oli. También debemos destacar,
en los alrededores de la ermita de Santa
Quiteria, el puente sobre el río
Mijares, que data del siglo xiii.
Otras construcciones que deben visitarse
son el Auditorio Municipal y los monumentos
dedicados a Jaime i, al Labrador, el del
Ángel, o el del guitarrista Tárrega,
entre otros. Entre los edificios eclesiásticos
destaca la iglesia arciprestal de San Jaime,
por ser uno de los templos más grandes
de toda la Comunidad Valenciana y contar
con un interesante museo parroquial en el
que, entre otras piezas de valor litúrgico,
se encuentra el retablo gótico representando
la Salvación, una tabla de Juan de
Juanes del siglo xvi, o un copón
punzonado plateresco.
Museos
También, en el paraje del Termet,
se encuentra el Museo Etnológico
municipal, que fue instalado como tal en
el ermitorio tras la restauración
del edificio en 1986. Consta de dos salas
etnológicas, en las que se muestra
una amplia variedad de herramientas y utensilios
de distinta época. Dos salas menores
reproducen la decoración de la casa
tradicional valenciana y la evolución
de los trajes típicos a lo largo
del tiempo. En otra sala se ofrece una visión
del desarrollo económico de la región
a través de la industria cerámica,
en la que puede verse una interesante colección
de azulejos y cerámica desde el neolítico
hasta el siglo xix.
Calendario
festivo
En esta ciudad, durante todos los meses
del año, tienen lugar festividades
de diferentes caracteres. El calendario
festivo comienza en enero con la celebración
de San Antonio que incluye la popular matxà,
que es el desfile y la bendición
de animales y el reparto de los rollos bendecidos.
En febrero se celebran las fiestas fundacionales,
en las que abundan los actos culturales.
Durante marzo o abril, según años,
se celebra la Semana Santa y la Pascua.
|