Versión española
 
Una instantánea de Torás
   
A 800 m sobre el nivel del mar, en el corazón del circo que forman las sierras de Pina al norte, Javalambre al oeste y Andilla al sur, se nos presenta la menuda villa agrícola de Torás.

Apenas 300 almas comparten los encantos de su denso tapiz verde con un creciente turismo que acude a estas tierras atraído por el interés de sus rutas de senderismo y por el atractivo que ofrece este lugar de descanso en medio de la naturaleza. 
 
Descargar guía en formato PDF

El municipio estuvo fundado por pobladores musulmanes quienes, durante su dominio, ocuparon la antigua villa de Bejís. Desde aquella época, Torás fue considerada como una aldea que pertenecía a la Orden de Calatrava, hasta que Jaume I la anexionó a la Corona de Aragón.

Al finalizar la Primera Guerra Carlista (1839), la plaza de Bejís era una de las que se mantenía fiel al rey. Para su conquista fue designado el general isabelino Aspiroz, quien se instaló con sus tropas en Torás y mantuvo un fuerte asedio de cinco meses sobre la población que acabó el 22 de mayo de 1840.


En el año 1842 la población de Torás fue segregada de la jurisdicción de Bejís para formar la suya propia de forma independiente, también con presupuesto propio según el núcleo de población y masías (la Cerra, la Atalaya, los Planos, etc.).

Como dato curioso, cabe reseñar que el nombre del municipio nos llega a partir de la palabra “Torada” (lugar de paso y pasto de toros). Por supresión de la última sílaba se convirtió en “Tora” y, finalmente, se añadió una “s” como consonante de apoyo.

Su escudo ostenta las tradicionales barras de Aragón en una cartela con la torre en el centro y cuatro toros. Sobre esta, la corona real.

Cien por cien naturaleza
La imagen del propio pueblo ha sufrido un gran cambio con el paso de los años. En este momento no tiene nada que ver con la que se daba en tiempos pasados de lugar agrícola (cereales) o ganadero, fuentes de vida de sus habitantes. Su aspecto entronca más con un lugar de veraneo y descanso inmerso dentro de la naturaleza. Torás ofrece un 32% de superficie forestal en la que los pinos, sabinas y carrascas son las especies vegetales del bosque que más abundan.

Como en toda zona de montaña también podemos destacar fuentes naturales de agua. Las más sobresalientes son la fuente de Camarillas, considerada como la más importante, dispone además de una zona de esparcimiento con áreas recreativas. El agua de esta fuente es muy apreciada y tiene consideración de “fina mesa” por los entendidos. Otras son la del Chorrillo;la Malaña (solo sale en años lluviosos);la Hoyuela, el Mojón, la Loma y las Balsicas.

Desde la estación hacía Torás, la carretera bordea plantaciones de almendros y masas pinariegas, índice de una repoblación forestal. Sobre una loma aparece la masía de la Atalaya con el llano de su mismo nombre debajo. Otras masías y caseríos que podemos hallar son: la Cerrada (lugar de nacimiento de don Antonio Ponç);los Planos y Hondonera.

La altura más importante que se divisa desde Torás es peña Escabia, que se impone a la mirada con un alto murallón de roca desde la Atalaya.

Practicar senderismo
Existe una ruta de pequeño recorrido, desde Torás hacia el camino de San Juan, alrededor del cual son todo campos de regadío con cultivo de hortalizas, almendros y olivos, al final del cual se encuentra la caseta de San Juan, utilizada en la antigüedad como refugio de transeuntes en días de tormenta.

Si seguimos la bajada hacia el río Palancia, empezamos a escuchar el alegre canturreo de sus aguas y los trineos de diversos pajarillos que se aproximan a saciar su sed. Debemos tener cuidado con la bajada porque es muy empinada.

Torás en español |
 
¿Buscas casa en Torás?
Imprime la guía de Torás
Enlaces patrocinados

portada
cultura
historia
deportes
náutica
golf
gastronomía
fiestas
turismo rural
espacios naturales
hoteles
campings
2008 © costamediterranea.com - Información legal