Su término comprende tres municipios
que se extiendem a la derecha del río
Sénia, la frontera natural con sus
vecinos catalanes: les Cases del Riu, el
despoblado de Bel y Rosell, el pueblo más
importante. La economía se basa en
la agricultura, principalmente el olivo,
y la industria. Pero la principal carta
de presentación de esta tierra nos
la proporcionan los bellos parajes naturales
de la Tinença de Benifassà.
Rosell,
ayer y hoy
Los restos hallados hasta el momento apuntan
que los primeros pobladores de estas tierras
debieron pertenecer al período que
comprende la Edad de Bronce valenciano.
Por su parte, el yacimiento del Mas de Vito,
antigua explotación agrícola,
nos invita a imaginar cómo vivieron
los pobladores íberos y romanos.
Pero no fue hasta la llegada de la civilización
de la media luna cuando nació y se
desarrolló el actual núcleo
poblacional.
Aunque Pedro Iide Aragón arrebató
la villa a los musulmanes, la repoblación
cristiana del territorio no se produjo hasta
la llegada del rey Jaume I. El monarca cedió
los territorios a la Orden de los Hospitalarios,
y fue uno de los maestros, Hugo de Fullalquer,
quien le otorgó Carta Puebla en el
año 1237. Tras pasar a formar parte
de la abadía de Cervera, posteriormente
Rosell permanecerá en manos de los
abades de Benifassà, quienes finalmente
perdieron el lugar en un famoso pleito con
Morella. La villa sufrió duramente
los azotes de la primera guerra carlista.
En la actualidad, su economía está
basada en la agricultura, sobre todo en
el cultivo del oliv, así como en
la industria.
Qué
visitar
Partiendo de la plaza de Rossell se puede
realizar un interesante recorrido por las
calles del municipio. Así, encontramos
la iglesia parroquial bajo la advocación
dels Sants Joans.
Sobre una pinada, desde la que se divisa
el mar Mediterráneo, se alza la ermita
de Sant Marc.
El despoblado
de Bel
De origen islámico, Bel fue conquistado
por el rey Jaume I y estuvo bajo el dominio
del monasterio de Benifassà. En un
principio, se mantuvo independiente, pero
su progresivo despoblamiento hizo que fuese
agregado a Rossell. Sus moradores abandonaron
definitivamente el pueblo en 1996. No obstante,
aún conserva lugares de interés,
como su entorno, dominado por la peña
de Bel de 1.005 metros de altitud, y su
iglesia de pórtico roimánico.
Muchas casas de Bel recobran parte de su
vigorosidad de antaño los fines de
semana y durante el verano, cuando, nostálgicos
y agradecidos, regresan muchos de sus primitivos
moradores.
Les Cases
del Riu
Su población no llega al centenar,
lo que hace más interesante y peculiar
la visita a este pequeño asentamiento
y a su entorno, situado a la derecha del
río Sénia, a 12 Kilómetros
de Rosell, en la frontera con la provincia
de Tarragona.
Molí
de Malany
Otro lugar de interés es el conocido
como Molñi de Malany. Se trata de
un antiguo molino y, después fábrica
de electricidad, situado en el cauce del
río Sénia.
La Tinença
de Benifassà
La subcomarca de la Tinença de Benifassà,
próxima a Rossell, ofrece bellos
parajes naturales para la realización
de excursiones, senderismo y pesca. Por
les Cases del Riu, podemos acceder al embalse
de la Tinença. Destaca también
el manantial de la Font de Baix, junto al
río Requena, con espacio para la
acampada libre.
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