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Un mar
de contrastes
Pero, sin lugar a dudas, el principal encanto
de Oropesa del Mar es el litoral o, mejor
dicho, sus contrastes. Al norte del cabo
de la ciudad se abren las extensas playas
de les Amplàries y del Morro de Gos,
de blancas arenas, ideales para practicar
deportes náuticos.
Entre la playa de la Concha y las últimas
estribaciones de la sierra de Orpesa que
se adentra en el mar, se encuentra un puerto
deportivo con unas modernas instalaciones
y capacidad para 668 amarres.
Entre parajes
naturales
En el interior, la sierra de Orpesa levanta
una muralla natural que protege a la villa
de los vientos peninsulares y le proporciona
un clima templado durante todo el año.
Entre esta barrera montañosa y el
litoral se abre una franja de tierras cultivadas
ocupadas por naranjos y hortalizas.
Otra visita interesante que puede realizarse
a pie, aunque con una vestimenta y un calzado
adecuados (repelente de mosquitos incluido)
es al Parque Natural de Prat de Cabanes-Torreblanca,
al norte de Oropesa del Mar. Con una longitud
de siete kilómetros, el humedal representa
uno de los escasos tramos de costa aún
vírgenes que se conservan en el Mediterráneo.
En el paraje natural se abre la playa de
la Ribera, accesible solo a pie y donde
se suele practicar el nudismo.
¿Qué
podemos practicar?
El inmejorable clima de que disfruta Oropesa
del Mar invita a la práctica de todo
tipo de deportes, sobre todo los mediterráneos.
La localidad cuenta con uno de los puertos
deportivos más atractivos y pintorescos
de la costa mediterránea, tanto por
su ubicación natural como por sus
instalaciones. Además, desde sus
playas podemos practicar windsurf, esquí
acuático, conducir motos de agua,
navegar a vela, disfrutar de la pesca deportiva
o hacer submarinismo.
De calado
popular
Las fiestas patronales se celebran a partir
del primer domingo de octubre y están
dedicadas a la Virgen de la Paciencia. Entre
los actos que se organizan destacan los
concursos, las procesiones, los conciertos
y los festejos taurinos. El lunes siguiente
se celebra un concurso de paellas.
La noche mágica de San Juan, el 23
de junio, son tradicionales las celebraciones
en la playa en torno a las numerosas hogueras.
Un mes más tarde, el 25 de julio,
el protagonista es San Jaime. A lo largo
de toda una semana se realizan variadas
actividades de marcado carácter popular.
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