Las primeras noticias de pobladeores las
encontramos en los vestigios de ofrendas
funerarias halladas en la cueva de l´Oret
pertenecientes a la Edad del Bronce. No
obstante, alcanzó su época
de esplendor bajo el dominio de la media
luna: su casco antiguo, una escuela coránica,
alquerías, sistemas de regadío
y cultivos, son algunas de las muchas huellas
dejadas por los musulmanes. En 1237, los
caballeros del rey Jaume I conquistaron
la villa, y en 1247 le fue otorgada la Carta
Puebla.
Ya en 1526 tuvo lugar la batalla de la
sierra de Espadán. Con la expulsión
definitiva de los moriscos en el año
1609, la población entra en una época
de penurias económicas que finaliza
en 1653 con la repoblación llevada
a cabo por el duque de Medinaceli y la explotación
en el siglo xviii de las minas de cinabrio.
Durante este siglo aumenta la producción
de aceite, pero es la industria del corcho
y sus derivados la que muestra un mayor
auge en la población hasta el presente.
Recorriendo
el pasado
De lo que fue fortaleza musulmana tan solo
quedan las ruinas del antiguo castillo de
Eslida, de planta poligonal irregular con
una torre de l´Homenatge de la planta
triangular, aspecto este atípico
en la Comunidad Valenciana.
Callejuelas estrechas, retorcidas y muy
empinadas, en el más puro estilo
de una medina árabe, con sabrosos
rincones engalanados de flores y plantas
ornamentales, conforman el casco antiguo.
El visitante puede pasear por las calles
típicas tales como l´Arrendador,
Sant Isidre, Salvador, Sant Ramon, Porxet
o Teixidors.
El Carrer de Baix marca el límite
del casco antiguo, y nos lleva a las sucesivas
ampliaciones del núcleo urbano, con
calles más anchas y trazado regular
cuyo eje central es la calle Sant Lleó,
patrón de Eslida.
Propiedades
minero-medicinales
El agua de las fuentes del municipio destaca
por su valor minero-medicinal. Así,
nos encontramos con Fosques, Matilde, Castro,
Fonillet, Sant José, sin olvidar
otros lugares de interés, como son
el Barranc o el Rei.
Patrimonio
popular
La peculiaridad de este calendario es que
todas las fiestas tienen un marcado aire
popular y multitudinario. Así, el
fin de semana más próximo
al 17 de enero se celebra la festividad
de San Antonio. San León, patrón
de Eslida, se celebra el domingo siguiente
a Pascua y el lunes siguiente, San Vicente.
Gastronomía
autóctona
En cuanto a la gastronomía, la “olla
de pobre”, sus sabrosas carnes, el
pan hecho con leche y las repostería,
son los platos típicos de Eslida.
También hay que destacar la almendra
por su calidad, y el aceite y la miel producidos
en la localidad desde siglos atrás.
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