| Distintas
órdenes militares han administrado
la villa desde que en 1234 la Orden del Hospital
otorgara a don Pere de Balaguer y Bernat de
Puig la carta de población de Càlig
para que gestionaran la repoblación.
Fue en 1540 cuando la Orden de Montesa erigió
la villa en la actual ubicación del
municipio vinculándolo al castillo
de Cervera del Maestrazgo. La población
sufrió el saqueo de las tropas francesas
en 1649 tras ser derrotada en la Guerra dels
Segadors. Desde 1700 la población vivió
un desarrollo importante extendiéndose
fuera del núcleo antiguo en línea
con los portales de Sant Josep, de Vinaròs,
de Ulldecona y el de la Font. Durante 1837
la población sufrió en sus propias
calles los combates entre los carlistas y
las tropas liberales en las conocidas Guerras
Carlistas. Actualmente
Càlig cuenta con una población
de alrededor de 1700 habitantes. Su economía
se basa principalmente en la agricultura,
cuyos cultivos en bancales de piedra componen
uno de los paisajes típicos del municipio.
También se han ido instalando fábricas
de muebles, granjas avícolas y ha
sufrido una transformación de sus
tierras de secano en cultivos de regadío.
Edificios
emblemáticos
Uno de los edificios más significativos
de Càlig es la iglesia parroquial
erigida en el s. xiv y que fue reconstruida
entre 1622 y 1659 bajo las premisas del
arte renacentista. Posteriormente sufrió
algunas remodelaciones como la fachada principal
en 1758, el mural de la Mare de Dèu
del Socors en 1900 y el retablo del altar
mayor obra del maestro Daniel Chillida en
1950.
A un kilómetro y medio de la población
se encuentra la ermita de la Mare de Déu
del Socors. Este edificio religioso de estilo
neoclásico fue construido en el último
tercio del s. xviii, cuenta en su interior
con frescos del pintor J. Oliet. Se tiene
constancia de la existencia de una ermita
anterior de la que aún se conservan
algunos restos ocupados actualmente por
el bar. La ermita cuenta con hostal y zonas
de recreo.
Dentro de la población se ubica la
capilla de la Mare de Déu dels Desemparats
que data del s. xviii siendo la única
que ha sobrevivido al paso del tiempo de
las cuatro que hubo en el interior del municipio.
La construcción más antigua
de Càlig es la Torre. Un escudo labrado
en piedra indica el año 1625, a pesar
de ello se cree que la torre es anterior
a esa fecha, la cual posiblemente se refiera
a alguna de las numerosas remodelaciones
que ha sufrido. Esta torre ha realizado
funciones de ayuntamiento, cárcel
y almacén. Actualmente alberga el
Centro Cultural la Torre.
Gastronomía
Los platos tradicionales de Càlig
son compartidos con el resto de poblaciones
de la comarca del Bajo Maestrazgo, así,
se puede degustar la olla barrejada, arròs
amb pilotes, piezas de caza como conejos,
liebres y aves. Estos platos son acompañados
por el vino y sus variedades procedentes
de la comarca. Otro componente especial
de la gastronomía de esta localidad
son los licores de fruta (granada y membrillo
especialmente).
Fiestas
Las fiestas más importantes de la
población son las del 10 de agosto,
dedicadas a San Lorenzo, patrón de
Càlig, y el 6 de septiembre en la
Fiesta y Feria del Socorro. Los actos destacados
de estas ferias son: el pregón, la
proclamación de reinas y damas de
honor, las carrozas, bailes de verbena,
el ball de la Dansa y los bous al carrer.
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