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La
cocina de Gandia y de La Safor, como la de
las otras ciudades y comarcas de la costa
valenciana, se inscribe en la de los olores
y los sabores, las materias primas y las tradiciones
del resto del Mediterráneo. La llamada
"dieta mediterránea" es aquí,
ni más ni menos que la heredada de
los antepasados. Pero, está claro,
hay una serie de particularidades, de variantes
que se tienen que conocer.Un observador se
dará cuenta muy pronto de la composición
mayoritaria de la despensa que conforma la
cocina de los gandienses y demás habitantes
de La Safor. Tan sólo tendrá
que asistir cualquier tarde, a la subasta
de pescado que se realiza en el puerto de
Gandia. Entonces comprenderá la proliferación
de marisquerías y la presencia del
pescado en tantos y tantos platos y ofertas
de bares y restaurantes. Y nada más
tendrá que transitar un poco por el
te rritorio de la comarca y descubrir aquí
y allá campos o pequeñas parcelas
cultivadas de hortalizas son, pues, ingredientes
básicos en la cocina de este rincón
del Mediterráneo, y, como mínimo,
los elementos más genuinos.
Como buenos valencianos
de cerca del mar, los habitantes de La Safor
son unos enormes con sumidores de arroz.
Las tres modalidades fundamentales de los
arroces, según las maneras de cocinarlas,
son: los caldosos, los secos (en el horno)
y los guisados en paella. Los ingredientes
pueden ser variadísimos: el recetario
arrocero, por lo tanto, es extensísimo
y, en el fondo, incalculable. Como lo es
el de la afamada paella, que igual puede
elaborarse con carne y verduras, como con
bacalao y cebolla, como con pescado (arròs
a banda), como de muchas otras formas, porque
el espíritu de la diversidad también
se ha proyectado en este plato internacionalmente
conocido, aunque en pocos lugares correctamente
cocinado (encontrar el punto exacto de cocción
del arroz es, en este como en los restantes
arroces, el secreto imprescindible). El
recipiente de la paella se utiliza también
para confeccionar la "fideuà",
en la cual el arroz ha sido sustituído
por los fideos (que se guisan con pescado
y marisco), y que es un plato que se considera
por muchos originario de Gandia.
Cantidad de otros
platos resultan habituales en la cocina
de Gandia y de La Safor, como la rica multiplicidad
de coques, los figatells, la gamba amb bleda,
la vitolina, las pebreres farcides, el all
i pebre, los embutidos... La lista, por
supuesto, tan sólo pretende ser un
brevísimo resumen de los tradicionales
recetarios de los hogares de la comarca.
En los establecimientos culinarios, no es
posible localizar toda la gama de platos
caseros a los que hemos hecho referencia.
Pero van incorporándose ahora unos,
después otros, habiéndolos
pasado previamente por el cedazo que exige
una restauración profesional y con
la voluntad de crear una cocina propia.
De todas manera, Gandia y La Safor (y sobre
todo sus playas) ofrecen cocinas de multitud
de procedencias y calidades, para todos
aquellos a los que no les satisfaga la cocina
autóctona.
Durante prácticamente
todo el año, la naranja es la fruta
por excelencia de la Safor, ya que gran
parte del territorio de la comarca se dedica
a su cultivo. De postre de cualquier comida,
la naranja resulta digestiva y deliciosa.
En forma de zumo, es una bebida refrescante
para cualquier hora del día que aporta
una dosis muy alta de vitamina C.
Es muy probable
que la gran producción de caña
de azúcar que, hace siglos, originó
una época económica y culturalmente
esplendorosa en La Safor, ha dejado un poso
azucarado en el inconsciente colectivo de
la comarca. Reyes, reinas y otros grandes
personajes visitaron este territorio para
probar la amabilidad palatal de los productos
elaborados con los resultados de la caña
de azúcar. Sea como fuese, Gandia
posee una bien ganada fama de fabricación
de toda clase de dulces. En esta ciudad,
abundan las pastelerías cuyos obradores
brindan la oportunidad de adquirir uno de
los productos más típicos
y tradicionales de la zona: los descendientes
de la industria azucarera, es decir, la
pastelería de nuestra época.
OLIVA
FIGATELLS
Ingredientes: 1.500 gr. de tocino magroso
de cerdo picado, 500 gr. de hígado
de cerdo, 40 gr. de sal, 20 gr. de pimienta,
15 gr. de nuez moscada, perejil opcional.Elaboración:
Se amasan todos los ingredientes en crudo.
Se forman unas bolitas que se envuelven
en mantequilla de cerdo. Una vez realizado,
se harán a la plancha o barbacoa.
Se
sirven: Con acompañamiento
de mostaza.
PEBERES
FARSIDES (Pimientos Rellenos)
Ingredientes para 4 personas: 8 pimientos
colorados medianos, 300 gr. de judías
"de careta", o judías verdes
finas, 125 cc. de aceite, 3 dientes de ajo
, pelados y troceados, 3 ramitas de perejil,
1 pellizco de canela, piñones y sal,
1/2 tomate maduro rayado, 1/2 sobrecito
de azafrán, 125 gr. de atún
salado (tonyina de tronc), que se hace a
daditos y se deja 5 horas en remojo, 400
gr. de arroz.
Preparación:
Se cogen los pimientos y se quita la corona.
El pimiento de ésta se corta en trocitos
y se reserva. Se quitan todas las pepitas
al pimiento. Una vez limpios se salan por
dentro y se arreglan unos junto a otros
en una cazuela preparados para rellenar.
Se pone otra cazuela al fuego con el aceite
y se añaden los ajos y los trocitos
de pimiento que habíamos reservado.
Se rehogan un poquito y se añade
el tomate y el perejil, se remueve y se
añade el atún, se vuelve a
remover y se ponen las judías junto
con la canela y los piñones y se
remueve todo, dejándose unos 10 minutos
cociendo y removiendo de cuando en cuando.
Tras esto se añade 1/2 litro de caldo
y se deja hervir (añadiendo el azafrán),
hasta que las judías estén
tiernas, quedando sólo un poquito
de caldo (practicamente el aceite), entonces
se añade el arroz, se mueve durante
1 - 2 minutos y se saca (por tanto, el arroz
estará prácticamente crudo).
Seguidamente se rellenan los pimientos sin
que queden huecos en el interior, pero tampoco
prietos. Se tapan con las rodajas del tomate
previamente sazonados con sal y se cubre
con un hoja de papel de estraza muy mojado.
Se ponen al horno durante 2 horas. Para
comprobar que están cocidos, se sacan
un momento y se destapa el papel por un
lado tocando el pimiento. Si estan blandos,
ya estan cocidos.
COQUES
A LA CALFÓ
Ingredientes: Medio litro de agua, una pizca
de sal, 3 cucharadas de aceite, 250 gr.
de harina mezcla de maíz y trigo.
Elaboración:
El agua junto a la sal y el aceite, poner
a ebullición. Cuando hierve, añadir
la harina y escaldar. Se retira la pasta
fina y se corta del tamaño que se
desee. Se pasa a la plancha con aceite.
Se
sirven: Con anchoas, huevo, atún,
gambeta....
RÓTOVA
El plato más típico de Rótova
son las llamadas Coques de Dacsa de Ròtova,
cuya receta es la siguiente: - 8 vasos de
harina de trigo - 4 vasos de harina de maíz
- 12 vasos de agua - 100 gramos de cebolla
rallada - sal al gusto - 200 gramos de aceite
de oliva - acompañamientos: picada
de atún, huevo y tomate. Verdura
salteada con piñones y atún.
Pasas, caviar de berenjena, etc.Ponemos
el agua, sal, cebolla y aceite al fuego.
Por otra parte mezclamos las dos harinas.
Cuando el agua empiece a hervir se le va
echando poco a poco la harina y con una
espátula larga de madera se va trabajando
la pasta al fuego sin dejar de mover. Cuando
la harina se haya absorbido todo el agua,
seguiremos trabajando al fuego un poco más,
para pasarla a continuación sobre
un banco de mármol o aluminio y seguir
trabajando la pasta (ha de permanecer caliente,
añadiéndole también
aceite). Luego se hacen unas bolitas de
unos 50 gramos y se aplastan.
Nota:
la medida es para unas 60 "Coques".
Receta cedida por cortesía del restaurante
Venta de Toni.
MIRAMAR
La cocina de Miramar inscribe sus olores
y sabores dentro de las tradiciones más
típicamente mediterráneas,
y constituye un claro representante de la
conocida y apreciada "cocina mediterránea".La
presencia de marisco y pescado recién
recolectados en sus playas, y de la hortalizas
frescas cultivadas en su huerta, es el rasgo
más genuino de su gastronomía.
Como buenos valencianos,
los habitantes de Miramar son grandes degustadores
de arroz en tres de sus modalidades principales:
"el arròs caldós",
"el arròs al forn" y la
paella. No hay que olvidar su plato típico,
denominado "bossa de polp", compuesto
por un estofado de pulpo relleno de arroz.
Durante prácticamente
todo el año, la naranja es la fruta
por excelencia; como postre para cualquier
comida, resulta deliciosa y digestiva. |
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