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En
Gandia encontrará un
paisaje rico en contrastes,
siempre acompañado por
un clima benigno que le permitirá
disfrutar durante todo el año.
Sin duda, podrá descubrir
el encanto de sus extensas y
hermosas playas, al norte de
la ciudad; las agrestes montañas
y sierras, destacando el Montdúver
con 841 metros de altitud, el
Barranc de l’Infern y
el Circ de la Safor; o la feracidad
de su huerta que se extiende
a orillas del río Serpis.
GANDIA
MONUMENTAL
Gandia
–denominada tradicionalmente
la Ciudad Ducal– se siente
orgullosa de poder ofrecer un
patrimonio histórico
suculento y hermoso. En el camino
para conservar su historia viva
y de consolidar una oferta turística
diversificada y de calidad,
destaca la recuperación
del centro histórico
como un importante espacio cultural
para dar a conocer la riqueza
de la ciudad. A continuación,
se ofrecen unas breves pinceladas
de los monumentos más
significativos que se pueden
contemplar, desde el propio
centro de la capital de La Safor,
hasta en las mismas afueras
con un marjal que acoge l’Alqueria
del Duc y el castillo de Bairén
al fondo.
Centro
histórico
Los
gandienses y visitantes pueden
disfrutar a partir de este año
de un “nuevo” corazón
en la ciudad. Gandia estrenó
a finales de 1998 su remodelado
centro histórico, con
la peatonalización de
la calle Major y adyacentes,
el punto neurálgico del
casco antiguo. La imagen de
un centro invadido de coches
con un tráfico insoportable
ha pasado a la historia. Con
esta histórica remodelación,
la ciudad ha incrementado su
calidad de vida y el peatón
ha ganado una batalla con la
dotación de calles para
uso de viandantes.
Las
últimas actuaciones se
han centrado en la peatonalización
del eje formado por las calles
Sant Josep de Calasanz y Major,
unidas también por la
renovada plaza de las Escuelas
Pías. En este último
punto se han ubicado cinco estatuas
de diferentes miembros de la
familia Borja –San Francisco
de Borja, Alejandro VI, Calixto
II, Lucrecia Borja y César
Borja–, obra del artista
valenciano Manolo Boix.
Escuelas
Pías
El
edificio de las Escuelas Pías,
antigua universidad de Gandia
que fundó el duque San
Francisco de Borja y donó
a la Compañía
de Jesús, se encuentra
en la puerta de acceso al centro
histórico de la ciudad.
Las Escuelas Pías han
sufrido un largo proceso de
rehabilitación que se
remonta a 1992, y que concluye
en octubre de 1998 con la inauguración
de un edificio que ha recuperado
su anterior sentido cultural
y educativo, con la reubicación
de la Uned, la Escuela Permanente
de Adultos y el colegio de los
Escolapios.
Colegiata
El edificio de la Colegiata
de Gandia, más conocido
como la Seu, vive durante 1999
un año especial con la
celebración de su 500
aniversario. Fue el 26 de octubre
de 1499 cuando el papa Alejandro
VI daría el título
de Colegiata a la primera iglesia
de la ciudad. La Colegiata se
construyó durante los
siglos XIV, XV y XVI por la
familia ducal.
Se cree que en su solar hubo
una iglesia visigótica,
siendo en época mora
mezquita y tras la reconquista
de Jaume I volvió al
culto cristiano. El actual edificio
se llevó a cabo en su
primera fase entre los siglos
XIV y XV a expensas de Alfons
el Vell. La actual configuración
es del siglo XVI, con el impulso
de la duquesa María Enríquez.
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La
Colegiata de Gandia, uno de los mejores
ejemplos del gótico en las
comarcas valencianas, fue declarada
monumento histórico-artístico
en 1931 –en plena República–
junto con importantes monumentos como
la catedral de Valencia, la Lonja
o las puertas de Serranos y de Quart.
Incendiada
durante la guerra civil española
perdió, entre otras joyas artísticas,
el famoso retablo de Pablo de San
Leocadio y Damià Forment. Fue
restaurada a partir de los años
cuarenta.
Ayuntamiento
El edificio consistorial se erigió
en 1778 en contraposición al
antiguo centro de poder, el Palacio
Ducal. La fachada fue proyectada en
el más puro neoclasicismo,
propio del momento. Su conjunto está
rematado por una balaustrada muy elegante
sobre la que descansan las cuatro
virtudes cardinales que deben observar
los gobernantes y defensores de los
intereses públicos. La fachada
del siglo XVIII fue lo único
que se conservó en la reconstrucción
del edificio en 1982.
Palacio
Ducal
Los Borja y este Palacio, adquieren
su mayor renombre al nacer en el mismo
el IV duque de Gandia, Francisco de
Borja. La visita al Palacio Ducal
tiene el interés de toda obra
arquitectónica con una muestra
de arte de diversos estilos. Las elegantes
proporciones del conjunto, entre sencillo
y señorial, nos recuerdan que
este Palacio perteneció antes
de los Borja, a los Duques Reales
de Aragón. Posteriormente fue
restaurado y agrandado por la familia
ducal. El Palacio está declarado
monumento histórico-artístico.
Se trata de un edificio articulado
sobre un gran patio central –Patio
de Armas–, en el que destaca
una escalera adosada de dos tramos.
Sobre ella existe una de las pocas
ventanas primitivas propias de la
arquitectura de la corona catalono-aragonesa.
Cabe destacar el Salón de Coronas,
la Galería Dorada, el Salón
de Águilas, la cerámica
de Manises del siglo XVIII referida
a los Cuatro Elementos, la Santa Capilla
y todos los recuerdos del patrón
de la ciudad que se esparcen por las
múltiples y amplísimas
estancias del Palacio.
Los jesuitas adquirieron el Palacio
Ducal , casi en ruinas, en 1887 en
pública subasta. En 1964, se
incoa un expediente para declararlo
monumento histórico nacional.
En 1995 se llevó a cabo un
programa de mejora y restauración
del edificio, destacando la rehabilitación
de la fachada y la instalación
de una iluminación digna de
tamaño monumento.
Hospital
de Sant Marc
La creación del Hospital de
Gandia, de estilo gótico, se
atribuye al primer duque real, Alfons
el Vell. Dentro de los parámetros
medievales, se concibió como
una institución benéfico-sanitaria.
La remodelación más
importante del edificio tuvo lugar
durante la primera mitad del siglo
XVI.
Alqueria
del Duc
L’Alqueria del Duc es un edificio
fortificado, declarado de interés
histórico-artístico,
que se encontraba en ruinas hasta
que fue adquirido por el Ayuntamiento
de Gandia en 1981. Actualmente, se
ha convertido en la escuela de hostelería
comarcal y centro de desarrollo para
el turismo.
Es el típico ejemplo de alquería
señorial de planta rectangular
con patio interior y tres elementos
defensivos. Tiene sus orígenes
en la torre prismática, de
finales del siglo XIV.
Castillo
de Bairén
Los trabajos realizados por la Casa
de Oficios de Gandia está permitiendo
la recuperación del castillo
de Bairén, mediante la tarea
de limpieza, acondicionamiento de
accesos y consolidación de
estructuras. Este castillo medieval
fue adquirido por el Ayuntamiento.
La exhaustiva prospección arqueológica
y el estudio bibliográfico
de sus archivos permitirá la
creación en él de un
parque arqueológico.
FIESTAS
EXTROVERTIDAS
La fiesta ocupa un puesto importante
en la vida de las gentes de La Safor.
Fiestas que invitan al visitante a
participar y a descubrir la hospitalidad
de nuestro pueblo.
•Sant Antoni del Porquet (17
de enero. Gandia y la vecina población
de Benirredrà han recuperado
la tradicional fiesta en honor al
patrón de los animales con
la celebración de un típico
“porrat” y la quema de
una hoguera).
•Fallas (16-19 marzo. Declaradas
de Interés Turístico
Nacional. Las fallas de Gandia, con
115 años de historia, llenan
todos los años las calles de
la ciudad de nuevas y sorprendentes
construcciones, como si se tratara
de un sueño grotesco, de una
réplica provocativa, de un
desdoblamiento sarcástico,
antes de entrar en la primavera).
•Semana Santa (marzo / abril.
La solemnidad y la gran participación
de cofrades han hecho que mereciera
también la consideración
de Interés Turístico
Nacional).
•Noche de San Juan (24 de junio.
Noche mágica con la quema de
multitud de hogueras en la orilla
del Mediterráneo).
•Fiestas marineras en honor
de la Virgen del Carmen (16 de julio).
•Feria y fiestas de Gandia
(finales de septiembre - principios
de octubre. Semana magna gandiense
en honor a San Francisco de Borja.
Las fiestas se inician con el pasacalle
del Tio de la Porra. Los actos y actividades
de estos días se programan
con el fin de complacer a todos los
vecinos y visitantes, de todos los
gustos y edades).
DEPORTE
Y TURISMO ALTERNATIVO
Gandia le ofrece una envidiable infraestructura
para la práctica de cualquier
deporte. Especialmente podrá
iniciarse en la práctica de
los deportes náuticos –vela,
windsurf y submarinismo–, así
como en actividades relacionadas con
la montaña y la naturaleza.
Tanto en verano como en invierno,
Gandia y la comarca ofrecen un amplio
abanico de actividades de turismo
alternativo, como cicloturismo, montañismo
y espeleología. A destacar,
las rutas ecoturísticas “Entre
Senill i Borró” y la
del Racó del Duc.
En cuanto a la práctica del
deporte en general, Gandia cuenta
con una pista olímpica de atletismo,
un pabellón cubierto, piscinas
climatizadas, campos de fútbol,
de baloncesto, de hockey...
El “joc de pilota” es
un deporte genuino de la zona. En
el trinquete de Gandia destaca la
modalidad del “raspall”.
Le recomendamos asistir a una partida
para conocer este deporte cautivador
y emocionante.
GASTRONOMÍA
ORIGINAL Y VARIADA
Gandia y su comarca son fieles, gastronómicamente
hablando, a su entorno geográfico.
El Mediterráneo y la huerta
ofrecen los ingredientes naturales
para la elaboración de una
magnífica cocina.
En Gandia podrá saborear la
típica fideuà, guiso
preparado con fideos cocinados en
el caldo de cigalas, gambas y rape,
todo ello preparado en una paella.
También es recomendable degustar
el pescado y marisco fresco de las
costa; las anguilas y la “gamba
amb bleda” en los pueblos de
la marjal; o los embutidos, los arroces
de todo tipo, los “figatells”
y las “coques de dacsa”
en el interior.
NOCHES
MEDITERRÁNEAS
Disfrutar de la noche en Gandia es
muy sencillo. Existe una interesante
oferta lúdica a su alcance,
especialmente en verano: discotecas,
pubs, terrazas junto al mar y con
música en vivo, fuegos artificiales
y actuaciones folklóricas...
La magia de la noche se mantiene viva
hasta la salida del sol. |