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El
territorio de las montañas
del Caroig se encuentra en el
centro geográfico de
la Comunidad Valenciana. Los
veintitrés pueblos que
lo componen son distintos, pero
comparten un mismo carácter:
aquí el genio del lugar
salta a la vista, y es que el
Caroig posee un importante legado
natural de singular belleza.
Adentrarse y perderse por los
parajes de esta zona es un placer
para la vista, el oido y el
olfato, pues la naturaleza bien
conservada de sus pueblos nos
renueva, liberándonos
del estrés y las preocupaciones,
con un cálido aroma de
vegetación mojada por
las siseantes aguas o de pino
mezclado con hierbas aromáticas
Si se dispone de un buen guía
o se es aventurero por naturaleza
nos sorprenderán parajes
de inmenso valor, apenas alterados
por la mano del hombre.
El paraje más bello es
quizás su famoso embalse,
por el que se puede practicar
el senderismo. Otros lugares
bonitos son La Sima del Campillo
y La Cueva del Candil, una oquedad
que se recorre en parte en barca,
repleta de esas formas rocosas
que tardan millones de años
en aparecer: las estalactitas
y estalagmitas.
LAGOS
Y PINTURAS RUPESTRES
Navarrés,
en la falda de un montículo
coronado por la Ermita en honor
al Santísimo Cristo de
la Salud, es un pueblo de origen
árabe con una parte antigua
que merece la pena ser visitada.
Tanbién son preciosos
los parajes que lo envuelven:
La Ceja del Río Grande,
Las fuentes del Pino y La Carrasqueta
nos llevan a imaginar que vivimos
en la prehistoria, y el Barranco
del Barçal y los Chorradores
recuerdan la soñada isla
de Robinson Crusoe. La cueva
La Sima de Tous luce eslactitas
y estalagmitas y, si queremos
ver más agua, cerca está
la presa de Escalona, rebosante
de agua del Xúquer, ubicada
en un pintoresco paisaje entre
montañas.
Continuamos
por la misma carretera hacia
el norte para llegar a Bicorp,
a escasos kilómetros
de Quesa. Este es un pueblo
cercado de gargantas rocosas,
exceptuando la entrada al municipio,
lo que le da el aspecto de ser
una península. Allí
se encuentra el pico Caroig,
el más alto del macizo
y de la provincia de Valencia,
desde donde los días
de buena visibilidad se contempla
toda la provincia. Las montañas
que rodean el pico forman barrancos
por los que discurren los cristalinos
ríos Ludey, Fraile y
Cazuma, confiriendo al lugar
el aspecto de paraiso natural.
Acampar en el Benetefal o acercarse
para conocerlo es tener acceso
a las excursiones más
impresionantes que un amante
de la naturaleza pueda realizar.
En Bicorp se está construyendo
actualmente el Parque Cultural
de La Canal de Navarrés,
un centro de información
y acogida al visitante que desee
conocer La Cueva de la Araña
y sus pinturas rupestres, así
como otros abrigos con representacones
del arte rupestre levantino,
como el Barranco Moreno. Son
numerosos los yacimientos prehistóricos,
íberos y romanos a lo
largo de todo el mazizo montañoso
del Caroig. En Navarrés,
La Ereta del Pedregal, uno de
los yacimientos más importantes
del Eneolítico -fase
de transición entre el
Neolítico y la Edad de
Bronce- da buena prueba de la
riqueza histórica de
estas tierras. La zona en la
que nos encontramos es una joya
en cuanto a pinturas rupestres
y restos prehistóricos.
Si seguimos camino arriba la
carretera de Bicorp toparemos
con las poblaciones de Millares
y Dos Aguas. Millares cuenta
con 21 entrantes donde aparecen
pinturas rupestres de la época
neolítica, entre las
que destacan las cuevas Donas,
Las Cañas y Las Ventanas;
además, también
se han descubierto restos de
ocho poblados del Eneolítico.
LA ALBUFERA Y LA SIERRA
La mayoría de
los pueblos pequeños
del macizo del Cariog fueron
poblaciones árabes, por
lo que sus cascos antiguos muestran
un bello antidiseño de
tortuosas calles estrechas con
sus casas blancas.
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Todos poseen una ermita con expléndidas
vistas y una iglesia parroquial, construidas
entre los siglos XVII y XVIII. No disponen
de grandes monumentos, pero al empezar
ahora a explotar el turismo ofrecen
maravillas naturales en las que se puede
acampar por un módico precio
o gratis.
Tras Anna, siguiendo la ruta, llegamos
a Enguera, la ciudad más poblada
del macizo del Caroig, con 5.000 habitantes.
Descubrimos su importancia histórica
por los monumentos que alberga, como
la Iglesia Arciprestal de San Miguel,
de estilo tardorenacentista herreriano,
que data del 1585. Dentro de la iglesia
se halla el Retablo de la Virgen de
Gracia, uno de los más bellos
del arte valenciano. El Convento de
los Carmelitas Descalzos, del siglo
XVII, posee pinturas al fresco en
la cúpula y actualmente se
utiliza como casa de la cultura. La
visita a la ciudad también
nos lleva a los edificios señoriales
del centro de la villa. La sierra
de Enguera nos sorprenderá
por su diversidad. Efectuando distintos
recorridos por su interior, en un
corto espacio de tiempo la sierra
ofrecerá alturas que superan
los 1000 metros -Altos de Salomón-,
profundos barrancos con paredes de
vértigo -El Benacancil, Gatillo
y Río Grande-, oxigenantes
carrascales -El Losar y El Barranco
Carrasca- y abruptos roquedales con
abundantes manantiales -El Benalí,
La Rosa etc...-. En el pueblo existe
una empresa dedicada al turismo rural
y un Centro de Ecoturismo y Formación:
El Teularet.
EN BUSCA
DE LOS ÍBEROS
Tomando de nuevo la autovía,
esta vez con dirección Alicante,
en muy poco tiempo podemos acercarnos
a Montesa, Vallada, Moixent y Font
la Figuera, pueblos que conservan
importantes legados declarados Monumentos
Histórico-Artísticos.
El Castillo de Montesa, erguido sobre
la colina que protege al pueblo, data
de 1335. Construido por mandato del
Gran Maestre Fray Pere de Thous, albergó
en su interior al Convento de Montesa,
que dio nombre a la Orden de los Caballeros
de Montesa, herederos de los Templarios.
El Castillo, pese al terremoto de
1748 que lo dejó en ruinas,
todavía conserva su atractivo
porque nos permite imaginar lo que
un día fue y observar todo
el valle desde lo alto. La Parroquia
de la Asunción, de finales
del XVII, posee unos retablos de gran
interés, como el retablo de
Les Animes, pintado por Vicent Requena
en el s. XVI. Las tres ermitas de
Montesa y el pueblo en conjunto gozan
de la singular belleza de las poblaciones
del Caroig.
En esta población existe un
Aula de naturaleza de la Asociación
Proyecto Tierra. Abandonamos Vallada
para seguir la ruta que nos llevará
al encuentro de uno de los poblados
ibéricos mejor conservados
de nuestro país: La Bastida
de les Alcusses, ubicada en Moixent,
Monumento Histórico Artístico,
del siglo IV a.c. En el mismo pueblo,
La Iglesia Parroquial, con su campanario
en aguja, guarda retablos y pinturas
murales que merecen ser vistas. Moixent
cuenta con parajes ideales para practicar
deportes acuáticos, senderismo
y montain-bike, como El Bosquet y
muchas otras maravillas prehistóricas
y naturales que no nos podemos perder.
La Font de la Figuera, rodeada de
masas forestales ideales para el senderismo
y las excursiones, fue cuna del pintor
Juan de Juanes y posee un retablo
renacentísta del pintor español
más destacado de este movimiento
artístico. También encontramos
una red de Rutas Romanas que discurren
por la comarca: Vía Augusta
y Poblado Íbero, con restos
arqueológicos. |