La
ciudad monumental
Pasear
por el casco antiguo, situado en la
parte de la ciudad donde se encuentra
el ayuntamiento y la Plaza de la Constitución,
dejándose llevar por las angostas
calles, es un gusto. La tranquilidad
absoluta mora en las calles de lo
que fue la ciudad árabe, llenos
de fragancias traídas con el
aire que corre desde los cercanos
campos.
El
monumento arquitectónico mejor
conservado es la Iglesia de San Lorenzo
Mártir, ubicada en la Plaza
de la Constitución, rehabilitada
recientemente. Su construcción
se llevó a cabo en 1695 sobre
la base de una mezquita, pero no se
terminó definitavamente hasta
1701.
Una sola nave con crucero alberga
ocho altares, entre los que destaca
la Capilla de la Comunión,
de estilo barroco. Junto a la Iglesia
encontramos el ayuntamiento, antigua
casa del Duque de El Infantado, donada
por éste a los jurados, cuya
construcción data de 1789.
Encontramos en la misma plaza el porche,
una bonita puerta de entrada al antiguo
barrio árabe ocupado hoy en
día por típicas casas
de pueblo blancas, algunas de ellas
adornadas con baldosas de cerámica.
El Convento de Nuestra Señora
de los Ángeles, de finales
del siglo XVII, está actualmente
rehabilitándose.
En su interior se conservan pinturas
murales en el techo y una capilla,
y en la fachada se ha descubierto
un retablo de cerámica pintada.
Si subimos a una loma conocida como
La Muntanyeta, podremos visitar la
Ermita de Santa Bárbara, edificio
de finales del siglo XVIII rehabilitado
hace cuatro años. Su interior
es un gran salón de planta
cuadrada con cuatro naves en forma
de cruz griega. En la ermita se guardan
los pasos de las procesiones de Semana
Santa, por lo que si nos acercamos
hasta allí podremos ver las
figuras, además de divisar
mejor el paraje.
Gastronomía
y fiestas
Alberic es famoso
por ser el pueblo donde se realizan
artesanalmente los mejores Panquemados
o Monas, dulce de pan esponjoso que
se suele tomar por Pascua acompañado
de chocolate, un huevo duro y longaniza
seca. El antecedente de este producto
lo encontramos en la “munna”,
término árabe que significa
“provisión de boca”,
regalo que los moriscos hacían
a sus señores. También
es típico el arroz al horno
y la paella. Son muy conocidos en
toda la provincia los productos de
su huerta, sobre todo las lechugas.
No en vano en Alberic se celebra la
Festa de l’Encisam el Domingo
de Ramos, un popular concurso de lechugas
que culmina con la Baixà dels
Sants, tradicional procesión
en la que participan cerca de dos
mil personas al anochecer.
En La Nit del Meló, el día
ocho de agosto, se celebra a la media
noche una degustación de sandías
en homenaje a San Lorenzo, patrón
de Alberic. Otra fiesta a destacar
es la Feria de San Julián,
el 24 de junio, que dura diez días
en los que se organizan espectáculos,
verbenas y otras actividades. También
se celebran en Alberic las fallas,
la fiesta valenciana más conocida
internacionalmente, en honor a San
José, el 19 de Marzo. |