Torreblanca, una
localidad moderna, situada a unos 36 Km al norte de Castellón, al sur de la Sierra de
Irta, cuenta con casi 5.000 habitantes. Goza de una temperatura muy agradable incluso en
invierno ya que la cordillera costera que la atraviesa evita la penetración de aires
fríos.La toponimia del municipio se relaciona con una de las antiguas torres vigías, la
Torre de Doña Blanca.
HISTORIA
El origen de la población parece ser musulmán. Fue conquistada por las tropas de Jaime
I. A finales de agosto de 1397 se produce un hecho histórico importante, los piratas
berberiscos robaron una custodia y para recuperarla, los miembros de varios gremios de
Valencia y Mallorca se organizaron y lucharon. Este acontecimiento quedó representado en
su heráldica.
El crecimiento de la villa a lo largo del siglo XVII es
constante, perfilándose Torreblanca en el siglo XIX como villa con personalidad a la hora
de reivindicar sus intereses. Así, en el 1896 solicita a Madrid un embarcadero para su
playa, poco después va a ser una de las pocas poblaciones que se adhiere a la creación
de un sindicato para defender la producción naranjera. Reivindicaciones que continuarán a lo largo del XIX, pero a pesar de todos
estos esfuerzos, Torreblanca va despoblándose y sólo el empeño de la Villa la hará
renacer a partir de la década de los 60, resurgiendo la playa de Torreblanca
Torrenostra como un núcleo turístico.
MONUMENTOS
Una visita a los principales monumentos de la población le permitirá conocer sus
peculiaridades y acercarse a la Historia del municipio. La Torre del Marqués, de estilo
medieval, perteneció a Doña Blanca, descendiente de Jaime I. La Primitiva Iglesia de San
Francisco del siglo XIV, tiene un acusado carácter de fortaleza. El Calvario del siglo
XVIII, en cuyo recinto se encuentra la primitiva Torre fortaleza de San Francisco. Y, por
último, hay que mencionar la Iglesia Parroquial de San Bartolomé, concebida por Juan
Barceló en el siglo XVIII. El templo conserva en su interior valiosas obras como el
Salvador, de Josep Ferrer, o pasajes de la vida de San Bartolomé, del morellano Joaquín
Oliet, en la cúpula. |
PAISAJES
El Parque Natural del Prat y la playa de Torrenostra componen los dos paisajes más
representativos de la villa. El Prat es una llanura litoral separada del mar por un
cordón de gravas y cantos con acumulaciones de depósitos arenosos que constituyen las
marismas y pantanos del citado Parque. Su interés paisajístico y ecológico hizo que en
1989 se le declarara espacio protegido. Destacan especies autóctonas como la gambeta, la
lubina llobarro, la lisa llisa, la anguila o el cangrejo rojo
americano, especie exótica introducida en los últimos años. La playa de Torrenostra,
arenosa y de aguas limpias, ofrece todo tipo de equipamientos públicos para el disfrute
de sus visitantes. Además, cuenta con hoteles, apartamentos, urbanizaciones, villas,
campings, etc., situados a escasos metros del mar.
FIESTAS Y TRADICIONES
 Comienza el calendario festivo en el mes de enero con la celebración de la
tradicional semana de fiestas en Honor a San Antonio Abad, día 17 y Santa Lucía, día
18. Se celebran cada año en uno de los once barrios en que a este único efecto se divide
el pueblo, organizándose procesiones, exhibiciones de ganado vacuno y la degustación de
los Pastissets de Sant Antoni. Torrenostra, como pueblo pesquero, celebra la
festividad en honor a la patrona de los pescadores el 16 de julio con una misa en la
playa, festejos taurinos y verbenas. Y, por último las fiestas patronales en honor a San
Bartolomé (del 23 de agosto al 1 de septiembre) con actos religiosos, entre los que
destaca la ofrenda de flores al Santísimo Cristo del Calvario y populares (verbenas,
novilladas, exhibiciones de ganado vacuno y Bou embolat). También cabe
destacar la tradicional representación desde 1979, del drama sacro de la
Passió. Se celebra en única representación el Jueves Santo a las diez de la
noche, en varios escenarios naturales al aire libre. Los diálogos son íntegramente en
valenciano.
OCIO Y DEPORTES
Dada la proximidad del mar, podrá practicar deportes náuticos en l aplaya de
Torrenostra. También tendrá la oportunidad de acudir a los puertos deportivos de
Alcossebre y Oropesa, a 12 y 15 Km respectivamente. El polideportivo municipal completa la
oferta deportiva con instalaciones para practicar el fútbol, la pelota valenciana, el
atletismo y el frontenis, así como una piscina para practicar la natación.
Otras opciones son visitar los martes su mercado municipal; no perderse los conciertos de
la Unión Musical; conocer el Paraje Natural del Prat; pasear por la playa de Torreblanca
y relajarse tomando un buen baño en sus limpias aguas; acercarse a los puertos pesqueros
de la zona; pasar un día en el Parque Acuático de Benicássim. Y, si además le gusta
vivir la noche, Torreblanca dispone de una gran variedad de locales y discotecas.
GASTRONOMÍA
Basada en los productos del mar y de las fértiles huertas del litoral y el arroz como
ingrediente fundamental. Estos ingredientes dan como resultado una gastronomía suave,
natural y sabrosa. Puede degustar la típica paella valenciana, parrilladas de pescados y
mariscos o los platos típicos de la localidad: la olla torreblanquina, el
empedronat de fesols y, de postre, los pastissets de Sant Antoni,
el tarro negre, codony, coca Cristina y la Coca
dametla.
COMUNICACIONES
Por carretera se tiene acceso por la autopista A-7, salida 44, o por la nacional 340. Por
avión, el aeropuerto de Manises a 100 Km y el de Barcelona a 250 Km, unidos a Torreblanca
por la A-7. Por tren, la red que enlaza Valencia-Barcelona. Y, en autobús, existen
servicios Castellón-Vinaroz, Madrid-Barcelona, Valencia-Vinaroz, todos ellos con parada
en esta localidad. También existe un autobús urbano que comunica con la playa.
INFORMACIÓN TURÍSTICA
OFICINA DE TURISMO
Avenida del Mar, 1
Tel.: 964 42 12 12 |