|
|
Orba
es un auténtico paraíso
donde la naturaleza se ha recreado
y ofrece al viajero un paisaje
de armónicas montañas
que contrastan de forma espectacular
con sus valles, ricos en encanto
y en productividad agrícola.
En estos paisajes, el naranjo
no sólo se ha convertido
en eje de su economía,
sino que con su aportación
cromática y el delicado
aroma de las flores de azahar,
conforman junto a los cercanos
almendros, algarrobos y olivos
todo un espectáculo para
los sentidos del visitante que
se acerque a la localidad. Orba
es el asentamiento morisco más
importante de la comarca y allí
el visitante podrá encontrar
unas alfarerías de origen
musulmán con magníficas
muestras de cerámica
ornamental y para la construcción.
Orba es un pequeño pueblo
interior de la Marina Alta situado
a tan sólo 18 km de Dénia.
Tiene una altitud sobre el nivel
del mar de 154 metros y en estos
momentos posee una población
que no alcanza los 1600 habitantes.
La gran peculiaridad e importancia
de Orba es la posición
céntrica y privilegiada
que ocupa dentro de La Marina
Alta. Si uno observa un mapa
comarcal con detenimiento, puede
ver que desde Orba hasta el
resto de poblaciones tanto costeras
(Dénia,Calpe,Jávea)
y de interior (Castell de Castells,
Pego) hay aproximadamente la
misma distancia kilométrica.
Sin duda, se puede afirmar que
este pueblo se encuentra en
el epicentro de nuestra comarca
y que además se halla
perfectamente comunicado por
carretera con el resto de poblaciones
que forman la comarca.
El pueblo tiene unas completas
instalaciones e infraestructuras
turísticas y de servicios
a disposición del turista.
Dispone de dos hostales, la
posibilidad de alquilar alguna
casa o villa de forma particular,
una discoteca, dos pubs, una
sala de exposiciones, casa de
la cultura, piscina pública
y varios clubes deportivos que
harán las delicias de
todos aquellos que decidan pasar
allí sus vacaciones.
Hay que destacar de estas instalaciones
el Club Polideportivo. El acceso
a éste es libre y cuenta
con piscina, pistas de tenis,
restaurante y una zona recreativa
para hacer paellas. Al lado
de este Polideportivo, existe
una zona donde se puede practicar
la acampada libre. Este lugar
es el sitio idóneo para
la construcción de un
camping.
|
En Orba hay una serie de monumentos
y lugares de interés que el
visitante no debe dejar de ver. La
Cruz Floral, ruinas del Castillo del
siglo XIII, la estructura agro-morisca
del siglo X, las Fuentes y Lavaderos
(1900), las cerámicas del siglo
XVIII, la Casa de pinturas de Ruano
Llopis, el castillo verde, el pueblo
árabe “Awraba”,
la Casa de la Señoría
del siglo XV y la Iglesia Parroquial
y los hornos moriscos de cerámica
tradicional son de obligada visita
para todos aquellos que visiten el
pueblo. Cabe destacar de todas estas
maravillas Los Santos de cerámica
de las calles de Orba que son el conjunto
más extenso, completo antiguo
de toda la Marina Alta. En cuanto
al urbanismo local, hay que diferenciar
los dos antiguos núcleos de
población: Orba y las Calles
de Orbeta. En este último núcleo
encontraremos diversos vestigios árabes,
la Font de Dalt, y la Font de Baix.
El casco antiguo del pueblo es un
conjunto urbanístico-histórico
que posee planta y estilo ibicenco.
Para los amantes de la naturaleza,
hay en el término municipal
también diversas rutas eco-turísticas,
cicloturísticas y diversos
puntos de interés fotográifco
desde donde se pueden observar maravillosas
vistas y paisajes diversos. En estos
momentos se está construyendo
un espléndido mirador situado
en la Partida de la Plana, con dirección
a Fontilles. Allí el visitante
dispone ya de una estupenda área
recreativa con servicio de agua potable
y barbacoa. En Orba también
existe una exquisita gastronomía.
En los bares y restaurantes del pueblo
se pueden degustar platos típicos
de la zona como el arrós con
pelotas, el puchero, la borreta o
las cocas. Sus fiestas más
relevante son las dedicadas a la Virgen
de los Desamparados (segundo fin de
semana de mayo), y al Santísimo
Cristo de la Agonía (segundo
fin de semana de julio), así
como sus “moros y cristianos”
y la fiesta de las carrozas que se
celebran en verano.
En resumen, la sugerente gastronomía,
el calor de sus gentes, el encanto
de la artesanía alfarera que
aún pervive o la destacada
fabricación de bolsos; las
alegres fiestas populares; la dinámica
agrícola convertida en todo
un arte y en definitiva, el día
a día sosegado y tranquilo,
hacen de Orba ese lugar añorado
y deseado que todos y cada uno de
nosotros siempre ha deseado encontrar
para vivir allí toda su vida.
|